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IV SUBIDA AL PICO DEL REMEDIO

Domingo 31 de octubre, lugar chelva... hora, 9 de la mañana... objetivo IV edición de la subida al Pico del Remedio. Esta vez los valientes somos cinco...


De izquierda a derecha, Alfredo, Óscar, José Antonio, Dani y Miguel.
Justo antes de dar el pistoletazo de salida, el speaker de la prueba consigue ponernos a todos la piel de gallina haciendo unas reflexiones que expresan, de manera magistral, el significado de correr por la montaña, menciona los momentos de crisis en las subidas y  la soledad del descolgado... los pensamientos negativos que te pueden venir a la cabeza y el gran sabor del triunfo, llegando al fin a la meta... en esta carrera todos, sin excepción, hemos pasado por todos esos momentos que se sufren en estas carreras... dolor, fustración, euforia, triunfo...descanso.

A las nueve y poco empezamos a correr, callejeamos por el pueblo de Chelva, para salir cruzando la carretera nacional y adentrarnos poco a poco en lo que es la subida al Pico del Remedio.
El principio de la subida es suave, se hace sin dificultad, enseguida Miguel, Alfredo y Dani se adelantan en el grupo, José Antonio y yo, nos quedamos atrás... me esta costando coger el ritmo, pero poco a poco, recupero las buenas sensaciones y le comento a José que voy a tirar un pelín más fuerte, a ver que pasa, él decide seguir su ritmo, esa es una muy buena decisión, así que para arriba, la verdad que enseguida paso corredores y ésto me anima a mantener ese ritmo de ascensión, que parece bueno.





La llegada a la ermita del Remedio es muy bonita, pero queda la subida al Pico, serían doscientos metros o como mucho trescientos de ascensión, pero practicamente todos subíamos agarrándonos con las manos, ha sido un tramo final duro y exigente.  Al llegar arriba nos esperaba otro avituallamiento, muy bien colocado por la organización, ya que era un regalo justo después del tramo más complicado de la prueba.
A partir de aquí, unos kilómetros de llanos, suaves ascensiones y descensos, con un tramo de pinada espectacular para atacar después la segunda subida del día, ruta de Andariel creo que se llama.
Esta es mucho menos dura que  la primera y tengo las  mismas sensaciones, buen ritmo, manteniéndome en el mismo grupo que al terminar el Pico del  Remedio.  Pero mi problema son las bajadas, pierdo tiempo y  posiciones.  Siempre me pasa igual. En fín ya aprenderé.
Después del descenso otro tramo de llano  y mientras corro no paro de repetirme que tengo que aprender a bajar bien, es una pena ... etc, llego a un avituallamiento, el penúltimo, y me insisten en que coma y beba, que me queda lo mejor, jejeje... la tercera y última subida, Subida al Cantal, y tela telita, que rampas... que largo... y que duro.  La subo como puedo, estilo k2 lo llamo, un pasito y luego otro, miradita al paisaje, pasito y luego otro, miradita al paisaje... y así hasta que el cuerpo aguante. Termino la subida relativamente bien, llego a otro avituallamiento y ya sólo nos quedan 4 kilómetros, Miguel, Dani y Alfredo supongo que ya habrían llegado y yo me encuentro con un chico de Chelva ya un poco fustrado, quería bajar de cuatro horas y cree que no lo va a conseguir, lo animo y le digo que me siga, que tiramos los dos y llegamos, lo cierto es que tengo la sensación que en vez de ayudarle lo estoy fundiendo, pero hay que intentarlo.
Entramos en Chelva, efectivamente los chicos ya han llegado, algún día llegaré con ellos, me digo, pero tengo otro pensamiento en la mente, algo especial...


 



Hoy me esperan en la meta, hoy han venido a verme... el último kilómetro te aplauden, animan... pero yo estoy buscando a alguien ... ya casi al llegar lo veo, me mira con cara de sorpresa, creo que se sorprende de mis pintas, me mira, es mi hijo Sergio, lo recogo y le pregunto, ¿Corres con papá o entras en brazos?... le da vergüenza,  ¡¡¡¡¡¡¡ PUES EN BRAZOSSSS!!!!!! le digo yo


Cuando estamos llegando, le digo que levante los brazos, y así entramos, a lo grande a lo campeón... que es lo que somos todos los que conseguimos acabar estas carreras, campeones.


Falta José, que llega un pelín más tarde  que yo, pero llega contento... cuando ves la meta se acaba el sufrimiento y llega el momento de gloria. 



Lo hemos vuelto hacer chicos, hemos corrido, disfrutado la compañía, el paisaje de Chelva y el gran ambiente que rodea este mundillo, esta vez hasta nos  esperaban en meta para animarnos a todos, se agredece un montón que te reciban con cariño. Gracias a Javi, Pascual, Ana, Maria José, Esther y Sergio.


Por eso estoy seguro que volveremos el año próximo, cada uno a  por su objetivo  y a por su premio, permitirme deciros que yo este año ya me he llevado el mio.




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